Héroes y villanos

  • Reflexión sobre la victoria de La Roda CF y la derrota del Alba en sus respectivos encuentros
23 noviembre 2015

Otro lunes de sensaciones divergentes. Depende donde fijemos el objetivo, depende de a qué ventana nos asomemos. No tenemos un buen lunes desde hace mucho tiempo. Si aciertan unos, yerran los otros. Y así.

El partido del Municipal, el resultado sobre todo, vino a poner otro punto de tranquilidad en un panorama que se tornaba borroso por momentos, con todos los implicados precipitándose en una deriva que había que parar. Se empezó en Portugalete, hace una semana, y ayer, frente al Leioa, se puso otro ladrillo en esa pared que hay que construir frente al desánimo.

El fútbol es así. Se me acaba de ocurrir, lo juro. Ahora en serio, este deporte es cruel y bondadoso al mismo tiempo, lo que te quita hoy te lo puede devolver mañana, tranquilamente. Cada domingo trae una oportunidad nueva de redención. Hoy villano, mañana héroe.

La Roda C.F. vive un tiempo de rosas, aún con regusto de vinagre, y tiene la oportunidad de alejarse de la zona caliente. Conseguir tres victorias consecutivas es muy difícil, en esta categoría y en las otras. Si ganamos al Talavera, salimos disparados. Preparados, listos…

Derrota del Alba

Los de blanco volvieron a perder. Estos sí que no son capaces de arrancar de una puñetera vez. Temíamos ser los que sacaran al Girona de su particular calvario en su campo. No habían ganado todavía y llegamos para aliviarlos, suele ocurrirnos.

El discurso que pretende justificar lo injustificable está empezando a agotarse. No vale con merecerlo, que esas son otras, hay que ganar. El Albacete de ayer fue, de nuevo, un equipo a merced de otro que le puso rabia e intensidad. El Girona atacó y sobre todo defendió, mucho mejor que nosotros; ellos sí parecían conjurados para romper el maleficio, nosotros, que no habíamos ganado nunca fuera del Carlos Belmonte, seguimos sin hacerlo.

Lo peor de todo llega cuando se pierde la confianza y este equipo parece haberla perdido por momentos. No son ellos solamente, nosotros, los que sufrimos cada domingo, cada vez nos fiamos menos.

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