¡¡¡Salvados!!!

  • La Roda C.F. logra empatar en Cartagena, gracias a un gol de Dani López, y certifica su permanencia una temporada más en Segunda División B
  • Los rojillos sumarán su quinta campaña en la categoría de bronce del fútbol español
18 mayo 2015
FC CARTAGENA
1
LA RODA CF
1
FC CARTAGENA
Limones; Ceballos, Robusté, Tarantino, Germán; Sergio, Luque; Gato, Migue (90’ Santisteban), Carlos M. (85’ Arcas); Chus Hevia.
LA RODA CF
Salcedo; Ramón, Pablo García, Garrido, Marcos Mauro (38’ Guti), Abel, Adrien Goñi (81’ Javilillo), Espínola, Dani López, Iván Rubio, Fran Piera (51’ Fran Adeva).
ÁRBITRO
Cuadra Fernández, del colegio balear. Amonestó a Limones, Robusté, Sergio, Luque y Manzanares por los locales y a Salcedo, Ramón, Pablo García, Garrido, Iván Rubio, Dani López y Guti por los visitantes.
INCIDENCIAS
Alrededor de 11.000 personas en el estadio Cartagonova.

Corría el minuto 72 de partido. Un nudo en la garganta impedía tragar -casi respirar- tanto a las decenas de aficionados rojillos desplazados a Cartagena como a los miles que lo seguían por televisión en sus casas, en los bares, en sus parcelas tras un intenso día de Romería. Qué oportuna la conexión de la tele regional, que hasta entonces estaba haciendo un vacío insultante -otro más- al grandísimo trabajo de La Roda C.F. Los rojillos perdían 1-0. Habían encajado hacía apenas cinco minutos por pura mala suerte: Diego Garrido -él no quería- había puesto por delante al cuadro blanquinegro tras meterse un gol en propia puerta. La Roda estaba en Tercera. Había que empatar. Falta lateral. Vamos rojillos. Balón al área. Gran remate de Fran Adeva. Paradón de Limones. Pero ahí estaba el killer, el hombre gol que La Roda fichó en diciembre, el gran Dani López, para hacer de cabeza el definitivo 1-1. Delirio total. Era el gol de la salvación.

Desde ahí hasta el final poco más que contar. Casi lo mismo que en los 72 minutos precedentes. Los de Mario Simón, con un gran oficio, supieron jugar con la ansiedad de un Cartagena que buscaba el gol con más corazón que cabeza y que apenas inquietó la meta de Salcedo en la recta final del choque. Solo un disparo lejano de Sergio hizo resoplar a una afición que vuelve a sentirse orgullosa de un equipo, de un club, de una forma de trabajar.

Cuando el árbitro pitó el final, los jugadores de La Roda corrieron a abrazarse como locos. Abrazos y besos que se repetían en el banquillo -qué mérito el de Mario Simón- y también en el palco de autoridades, donde Juan Francisco Toboso volvía a escribir una nueva página de oro en la historia del fútbol rodense.

La Roda C.F. seguirá un año más en Segunda B. Será el quinto consecutivo. Ha habido que sudar sangre. No ha sido apto para cardíacos. Pero quién dijo que esto fuera fácil…

Comparte con tus amigos










Enviar