WifiRoda: el fracaso invisible

  • Los más de 180.000 euros del Plan E invertidos en La Roda para la red inalámbrica suponen, después de más de cinco años de funcionamiento, 3.000 euros mensuales solamente en coste de instalación
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06 marzo 2015

Programa electoral del Partido Popular para las elecciones de 2007, punto 84:

Proponemos desplegar una red de acceso a Internet con las siguientes características:

  • Accesibilidad: con un proyecto de implantación gradual de acceso desde cualquier parte de la población.
  • Coste mínimo: tanto para el usuario final como para el coste financiero del Ayuntamiento.
  • Acceso inalámbrico: mediante la combinación de las tecnologías más adecuadas para nuestra población (wifi, wimax).

El proyecto WifiRoda fue presentado en sociedad en diciembre de 2009. La red inalámbrica municipal utilizó 187.300 euros del Fondo Estatal de Inversión Local (o Plan E) auspiciado por el gobierno de Zapatero. La concejala de Nuevas Tecnologías de aquel momento, Sonia de la Banda, actual gerente del Cultural Albacete, habló de 72 puntos de acceso repartidos por 13 edificios y lugares públicos de La Roda. El objetivo inicial era, en palabras de la edil, doble: por un lado, facilitar los trámites electrónicos con la administración, y, por otro, proporcionar al ciudadano un acceso a Internet en cualquiera de los edificios municipales y lugares habilitados para ello. Había, además, un tercer objetivo que pasó desapercibido en aquel momento pero que hoy en día es el principal cometido de la red: prestar el servicio de Internet a los empleados municipales e interconectar sus lugares de trabajo.

Las promesas del programa electoral quedaron lejos: ni ha sido un proyecto gradual (a día de hoy sigue como estaba) ni tuvo un coste mínimo (más de 180.000 euros). Al menos se cumplía uno de los puntos del documento electoral: “acceso inalámbrico”. Pero solo cinco años después de su puesta en marcha, la tecnología utilizada por los puntos de acceso instalados, 802.11b/g, es casi obsoleta: los equipos nuevos permiten conectarse al protocolo 802.11n, que ofrece una mayor velocidad de transmisión y un mayor alcalce.

Limitaciones legales

Que el resultado final no se parezca a lo prometido en el programa electoral se puede justificar, en principio, por las restricciones que impone la ley: las redes municipales de conexión a Internet están reguladas por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones. Si un ayuntamiento ofrece conexión a Internet, ya sea gratuita o de pago, no solo debe estar registrado como cualquier operador de telecomunicaciones sino que, en el caso de que el servicio que provee sea sin restricciones, tiene que demostrar la viabilidad y la rentabilidad del negocio. El cometido de la CMT en estos casos es impedir que las administraciones públicas compitan de forma desleal con las operadoras privadas mediante “subvenciones encubiertas”. La otra opción, donde se pudo encajar el proyecto WifiRoda, es acogerse al llamado servicio de autoprestación, que consiste en ofrecer el acceso a Internet con limitaciones geográficas (solo en determinados lugares públicos) y tecnológicas (limitar el tiempo de acceso y la velocidad de la conexión, por ejemplo).

El de La Roda no es un caso aislado: España está llena de wifirodas. Hace unos años, raro era el ayuntamiento que no suspiraba por tener su propia red inalámbrica. Incluso hubo algunos que se tiraron a la piscina e invirtieron ingentes recursos de sus propias arcas, ya enfangados en plena crisis económica. El espaldarazo final llegó de la mano de la segunda fase del Plan E, dotada con 5.000 millones de euros, que permitía gastar hasta el 5% en proyectos tecnológicos. 250 millones de euros con los que se podrían montar el equivalente a 1.400 wifis como la rodense. Ahí fue cuando cientos de ayuntamientos vieron la oportunidad de cumplir la promesa electoral y se acogieron sin dudarlo al plan, algunos con más aspiraciones, otros con menos.

El problema vino cuando muchos se enteraron de las limitaciones legales expuestas anteriormente y, sobre todo, cuando descubrieron que estas redes tienen un coste de mantenimiento no bajo, por lo general.

WifiRoda: un coste de 3000 euros al mes hasta hoy

Los más de 180.000 euros invertidos en La Roda suponen, después de más de cinco años de funcionamiento de WifiRoda, 3.000 euros mensuales solamente en costes de instalación. A esto habría que sumar los costes de las dos conexiones de Internet que alimentan la red (por supuesto, a otro nivel de tarifas que el ADSL doméstico) y de mantenimiento, que desconocemos.

Poco queda ya de estos proyectos que tan de moda se pusieron hace años. Las tarifas de datos de los teléfonos móviles han venido a ahondar en el fracaso de las wifis municipales. Casi todos los ayuntamientos que intentaron ofrecer Internet de forma ilimitada a sus vecinos, ya fuera cobrando o no, han obtenido resultados deficitarios, y la mayoría de los proyectos que, alejados de esas pretensiones, resisten, son (y casi siempre han sido, desde su nacimiento) irrelevantes.

Es el caso de La Roda. Pasados aquellos días de presentación y bombo en la prensa, ¿han vuelto a oír hablar de WifiRoda? ¿Se conectan hoy a WifiRoda? ¿Se han conectado alguna vez a WifiRoda? ¿Conocen a gente que utiliza WifiRoda? ¿Hacen trámites electrónicos con el Ayuntamiento a través de WifiRoda?

La pantalla informativa de la calle Castelar, la de los 42.000 euros, legado también de Sonia de La Banda, se controla de forma remota gracias a WifiRoda. Hasta mediados de esta semana, al menos, la pantalla seguía ofreciendo la agenda de actos del carnaval, así que por aquí es complicado también salvar la razón de ser de la red inalámbrica municipal.

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