Otra mancha en el expediente

Etiquetas: · ·
28 noviembre 2016
LA RODA CF
2
MANCHA REAL
3
LA RODA CF
Romero, Pablo García, Revert (Cata, 31’), Fragoso, Rubén Alegre, Pepe Palau, Andrés (Buitrago, 62’), Iván Sales, Sergio Rodríguez, Isra Jerez (Eloy, 74’), y Antonio Megías.
MANCHA REAL
Emilio, Borja Romero, Rubén Peces, Josema, Marcos, Rivera; Corral, Pedrito (Linares, 80’), Airam Benito, Elady (León, 91’), y Ángel (Víctor, 66’).
ÁRBITRO
Gallego Gambín (Comité Murciano). Amonestó a Pepe Palau, Andrés y Buitrago, por La Roda CF, y a Corral, Rivera y Elady, por el Mancha Real.
INCIDENCIAS
Decimosexta jornada del grupo 4 de Segunda B, disputado en el Municipal de La Roda un una lluviosa mañana ante unos 400 espectadores.

Que La Roda CF se haya dejado unos cuantos puntos en el Municipal ha dejado de convertirse, por desgracia, en un hecho noticiable para convertirse por derecho propio en un acto rutinario y sistemático que se viene produciendo ininterrumpidamente desde que comenzara la temporada, hace ya tres largos meses.

Hoy la noticia no está, como decimos, en esta nueva y dolorosa derrota de un equipo que se desangra por las esquinas a cada jornada. Hoy los focos fijan su atención en la destitución del capitán de la nave rojilla tras fracasar en su último intento de revertir una situación que cada vez se antoja más complicada. Si es o no la solución a los problemas de un equipo desnortado, sólo el tiempo lo dirá; si bien el técnico valenciano no ha mostrado el nivel exigible para la categoría, evidenciando sus propias limitaciones, no es menos cierto lo complicado que puede resultar ocultar las carencias de un plantel al que, por otra parte y siendo honestos, nada se le puede reprochar en cuanto a implicación y profesionalidad.

La puesta en escena del conjunto rodense durante los primeros quince minutos ha sido, sencillamente, extraordinaria, acumulando ocasiones y acciones de gran mérito culminadas con el gol de Sergio Rodríguez tras un asedio persistente y prolongado del ataque rojillo. Un cuarto de hora, sin duda, para enmarcar.

Todo hacía indicar que hoy sería el día en que La Roda ahuyentaría definitivamente los fantasmas del Municipal, hasta que apareció Elady. La irrupción del diez manchego en el partido resultó decisiva y determinante en el devenir de los acontecimientos. Con un dominio total y absoluto de la situación y con plena libertad de movimientos se convirtió en el auténtico catalizador del juego mancharrealeño en una exhibición culminada con el gol del empate a falta de cinco minutos para el final de la primera parte.

SEGUNDA PARTE

Con el terreno de juego cada vez más pesado a consecuencia de la lluvia comenzó la segunda parte con una tregua por parte de ambos contendientes que duró hasta que apareció en escena el otro protagonista de la mañana: Airam Benito; un Airam que hasta la fecha había aparecido muy poco pero que quiso sumarse al protagonismo de Elady, convirtiéndose en el perfecto escudero y en su brazo ejecutor, y que además contó con la connivencia de una defensa rojilla que facilitó notablemente la consecución del segundo gol en una acción de los dos elementos diferenciadores visitantes y culminada con éxito por el jugador tinerfeño.

Al hilo del comentario acerca de la implicación y profesionalidad de los jugadores rojillos conviene recordar que para nada se trata de un elogio gratuito, pues precisamente esa actitud propició la inmediata reacción de un conjunto al que, una vez más, se le ponía todo en contra pero que sacaba la casta necesaria para empatar de nuevo el encuentro en una acción de centro medido y cabezazo inapelable de Buitrago.

La inmediatez con la que se produjo la igualada hizo soñar por unos minutos al cuadro de Mullor pero pronto empezó a disiparse la posibilidad de la remontada en tanto apareció Elady para sembrar el miedo en la defensa rojilla y hacer emplearse a fondo a Pulpo en una primera acción y sacar las astillas de la cepa del poste en otra posterior, ambas merecedoras de gol.

El empate como mal menor empezaba a ser una opción más que válida para una afición acostumbrada a sufrir pero, de nuevo, una genialidad de Elady permitió a Airam plantarse solo ante Pulpo y sentenciar un partido que se decidió, para más inri, justo al final.

Comparte con tus amigos










Enviar