¿Hay alguien ahí…? ¿Hay alguien más?

  • Reflexión sobre el empate del Albacete en Elche (1-1) y la derrota de La Roda ante el Ebro (1-0)
02 mayo 2016

Hace algún tiempo, pongamos tres meses, alguien muy allegado me dijo que firmaba donde hiciera falta jugarse la permanencia en la última jornada de Liga. Lo decía por la deriva que había tomado la nave del Albacete Balompié, con el timonel confundido y el capitán impasible, esperando ambos el viento de popa. Me dijo que esa firma valía también para La Roda C.F., estos más acostumbrados, y ya es decir, a navegar por aguas procelosas. Exagerado, le dije yo. Nos íbamos a escapar mucho antes. Ingenuo, me dijo él. Llevaba razón, soy un ingenuo. O soy, tal vez, de los que prefieren ver el vaso de la esperanza siempre medio lleno.

Me he propuesto no echar la vista atrás. No es el momento. De lo que se trata ahora es de fijarla en el objetivo. Ya sé que estadísticamente habrá pocos equipos, seguramente ninguno, que hayan conseguido ganar cinco de los últimos seis partidos luchando por evitar el descenso, que es lo mismo que decir después de una mala temporada. Pero alguno tiene que ser el primero. Nadie había ascendido consecutivamente de Segunda B a Primera y el Albacete Balompié lo hizo. Son partidos de fútbol. Once contra once.

Decíamos la semana pasada que no va más. Alea jacta est. Si el domingo que viene no conseguimos derrotar al Mallorca –si es por más de dos goles, mejor-, aunque las matemáticas nos sigan dando alguna posibilidad, estaremos listos de papeles. De los que van por delante, que son casi todos, Mallorca y Ponferradina son enemigos directos y próximos rivales. Ganar esos dos partidos, dentro de los cinco necesarios, es condición sine qua non.

Prefiero que me llamen iluso por tener una ilusión. Uno se rinde cuando ya no tiene nada que hacer, cuando se le ha escapado la esperanza de entre los dedos. Hay vida todavía. Nos hemos de agarrar otra vez a un clavo ardiendo. El domingo, a las ocho de la tarde, en el Carlos Belmonte, primera final. Esperemos que no sea la última.

Derrota de La Roda

Con La Roda C.F. no nos han entrado los sudores de la muerte. No es que estemos curados del todo, no. Es que salimos de la UCI y estamos en la planta, dando paseos por el pasillo, a ver si nos dan el alta.

La curación, ya veremos si definitiva, pasa por derrotar el domingo en el Municipal al Rayo Majadahonda, que va por detrás de nosotros y, si acaso, más vale que no, por sacar un puntillo de Valdebebas, frente a un Castilla que andará más pendiente de las eliminatorias de ascenso que de otra cosa. Aquí no hace falta echar mano del santoral para implorar clemencia divina. Lo tenemos mucho más fácil.

El domingo podemos certificar la permanencia otro año más en ese cielo nuestro particular. Deportivamente, digo. Porque a partir de ahí, habrá que cuadrar muchas cuentas y echar muchas cartas para saber si tenemos o no la solvencia necesaria para seguir compitiendo en esta categoría. Pero bueno, de momento vamos a ganar el partido.

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