El éxito y el mérito

  • Barça y Real Madrid han estado a punto de verse en la final de Champions, aunque recorriendo caminos muy distintos
Etiquetas:
14 Mayo 2015

Un día Florentino Pérez decidió que Gareth Bale era uno de los mejores futbolistas del mundo. Fue entonces cuando nos empezó a sonar su nombre. Y Florentino lo compró a precio no ya de mejor jugador del mundo, sino de la Historia. Quedaba así despejada cualquier duda: Bale era, efectivamente, uno de los mejores jugadores del mundo. Pero luego, a pesar de que no tardó en ponerse diadema y de sendos goles en las finales de la Copa del Rey y de Champions, el galés no ha demostrado gran cosa en Chamartín. Quia: sigue siendo uno de los mejores futbolistas del mundo.

A estas horas, con los cuerpos de la humillación turinesa todavía humeantes, el Real Madrid sigue siendo también el mejor equipo del mundo; nunca ha dejado de serlo, de hecho, desde Altamira, y no se prevé que suelte el cetro hasta la extinción de la estrella Sol. En cualquier momento Florentino Pérez convocará una rueda de prensa para decir que el Real Madrid es el mejor equipo de la Vía Láctea a perpetuidad, como acostumbra.

Cachondeos aparte, el Madrid ha estado así de plantarse en otra final de Champions tras eliminar con eternas fatigas al Schalke 04 y al Atlético, y ha caído frente a una Juventus que superó su eliminatoria de cuartos ante el Mónaco con un pírrico 1-0 de penalti injusto. En paralelo, el Barça ha tenido que ir tumbando los mayores presupuestos de Europa para ganarse en billete a Berlín: Manchester City, PSG y Bayern de Múnich.

A un pelo de verse en la capital de Alemania han estado Barça y Madrid, a un pelo. Y qué pena que no haya podido ser, para poder explicarle a los niños la diferencia entre el éxito y el mérito.

Comparte con tus amigos










Enviar