Desaparecida en combate

  • Me he enterado estos días por la tele particular que una de nuestras concejalas socialistas lleva ya un tiempo sin acudir a los plenos y sin que haya trascendido el motivo
07 octubre 2014

Me he enterado estos días por la tele particular que una de nuestras concejalas socialistas lleva ya un tiempo sin acudir a los plenos y sin que haya trascendido el motivo. Estos pudieran ser diversos: de índole personal, un conflicto con los compañeros, pura vagancia. Todos pueden ser legítimos, incluso la holgazanería, muy propia de nuestro país; pero lo que no se puede admitir es que no dé ninguna explicación a aquellos que votaron a su formación política, en este caso al PSOE, y al pueblo en general. Y lo mismo se le ha de exigir al PSOE que, hasta ahora, que yo sepa, no ha dicho ni mu. Si ya no quieres o no puedes o no te gusta o te viene grande el cargo, pues dimites y sales por la puerta grande; como ha hecho Gallardón, bueno, en este caso no tan grande, la puerta.

Igual esto no ocurriría si existieran listas abiertas. Qué placer coger una papeleta electoral y colocar la equis en los nombres que nos vinieran en gana, fueran del signo político que fueran. Y si nos dejaran eliminar a los que no nos gustan, ¡oh, qué goce, qué delirio, qué frenesí agarrar un nombre y tacharlo con boli rojo hasta hacerle un agujero a la papeleta! Y que no fuera considerada nula, claro. Qué fácil sería darle el poder real a los paisanos y cuánto le cuesta a los políticos. El candidato a concejal no tendría que hacerle la pelota al que confecciona la lista, con hacérsela a sus conciudadanos sería suficiente, pero de una forma muy sencilla: cumpliendo su programa electoral, yendo a los plenos a defenderlo y dejando de utilizar el “y tú más” como único argumento.

Si yo dejo de ir más de tres meses a mi trabajo me abren un expediente y me despiden. Si un político no acude a los plenos de su ayuntamiento, al congreso, al senado, qué ocurre: ¿le ponen una multa, se lo rebajan del sueldo, le exigen un justificante firmado por mamá, le dan una palmadita en la espalda, una regañina, un azote al culete?

La concejala socialista seguro que no cobra ninguna asignación si no acude al pleno, pero esto no la exime de ofrecer una explicación, con su actitud da una mala imagen de su partido. Es posible que tenga un problema personal grave que no nos importe al resto del pueblo, pero con decir que un asunto privado le impide acudir a los plenos sería suficiente, pero no aclararlo nos lleva a que especulemos, a que pensemos que algún mal rollo existe con el resto de compañeros, que alguna aspiración política ha sido cercenada, que las ambiciones no han sido satisfechas, que el deseo de un cargo más alto le ha sido denegado, que esté enfadada porque Teleroda siempre enfoca su lado malo en los plenos…

Gallardón, en un acto que le honra, sí que ha dado explicaciones, aunque no nos las hayamos creído, y ha dimitido de todos sus cargos políticos. Yo le aplaudo, y todavía con más fuerza y me pongo de pie y me subo a una silla cuando me entero de que va a embolsarse ocho mil quinientos euros mensuales por entrar a formar parte con carácter vitalicio del Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid; así, sin oposiciones ni leches, al igual que Joaquín Leguina, solo por el mero hecho de que en algún tiempo fueron presidentes de la Comunidad. Es que son unos verdaderos artistas, un ejemplo a seguir. La puerta giratoria en estado puro. Los reyes de la regeneración política. No me pueden negar que son unos artesanos, unos emprendedores en el arte de crear puestos retribuidos para su provecho. Y ahora viene lo mejor: ¡el trabajo consiste en una sola reunión semanal! Lo dicho, unos genios.

Actualmente soy el presidente de mi comunidad de vecinos. He convocado una junta extraordinaria para aprobar una derrama para cuando dimita. Es para mi sueldo como consejero vitalicio, con chofer y secretaria, del futuro consejo consultivo de la escalera. ¿A que me van a mandar a la mierda? Es que el dinero lo van a tener que poner ellos; en el caso de Gallardón y Leguina la pasta sale del bolsillo de todos los españoles, no solo de quienes aprobaron la creación del consejo. Sutil diferencia.

Así dimito yo también, y la concejala socialista, y usted, y su vecino, y el que le vende el pan, y el cajero del supermercado, y el tendero de la esquina, y Jordi Hurtado, que debe estar hasta los mismísimos del Saber y Ganar. Aunque en este caso hace ya algunos años que dimitió. ¿No se han dado cuenta de que siguen echando los mismos programas desde hace una década? Vamos, les creía más listos, es imposible que Jordi Hurtado siga teniendo todos los dientes, y tan blancos. Que cada vez que pongo la 2 le tengo que bajar el brillo a la tele.

Deseo que lo de la concejala socialista no sea nada grave y en breve regrese a los plenos municipales. Es muy necesaria su presencia, como la de todos los concejales, sobre todo los de la oposición. Necesarios para fiscalizar al equipo de gobierno, necesarios para que el alcalde y concejales no hagan siempre lo que les venga en gana, necesarios para que la luz resplandezca en el municipio. ¡Pero qué estoy diciendo, a quién quiero engañar!, ¿para qué leches sirve la oposición en nuestro ayuntamiento? Eso sí, consolidada, consolidada, sí que está.

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