Madre, hoy no me levanto…

  • Reflexión tras la derrota de La Roda en Cartagena y el empate del Alba contra el Guadalajara
18 noviembre 2013

A ver cómo explico yo esto… Nada, que no, que no encuentro explicación. Me cuesta, sí. Lo intento.

Resulta que mediada la segunda parte, los flashes de los teléfonos móviles apuntaban al electrónico para inmortalizar la imagen, fíjense lo acostumbrados que estamos. Ponía Albacete 3, Guadalajara 0. Lo juro. Y el graderío, henchido de gozo, cantaba y saltaba de pura alegría… ¡Que bote el Belmonte…! ¡Que sí, joder, que vamos a ascender! Volveremos, volveremos… Lo que se dice fuera del partido. Importaba mucho más escenificar el alborozo que prestar atención a lo que ocurría sobre el terreno de juego; total el Guadalajara estaba sonado y deambulante.

El problema es que con los aficionados empezaron a cantar los jugadores y se fueron también del partido; total el Guadalajara estaba sonado… Y ahí se perdieron en gilipolleces, me van a perdonar, y se olvidaron de que el que empezó a tambalearse era uno de los aspirantes y le bajaron tanto los guantes que en una de esas que normalmente van al aire, les acertaron en plena mandíbula, de forma que se fueron espabilando ellos mientras que a nosotros se nos llenó la cabeza de pajaritos y lucecitas. El brazo firme y contundente se tornó flácido, errático, sorprendido. A ver si la vamos a cagar, dijimos incrédulos. Pues sí, la cagamos.

Sin tiempo para espabilar, nos arrearon otra, nos quitaron el aire y nos metieron el miedo en el cuerpo, ¿será posible, a que nos empatan? Que no hombre, que ya espabilamos, ya verás… Y tanto que vimos. Vimos como en un plis-plas nos empataron un partido que habíamos empezado a descontar veinte minutos antes, como si hubiera terminado. Vale que nos equivocáramos desde la grada, pero los futbolistas…

Yo no sé si ya se hacen una idea de lo que pasó. Es difícil, la verdad. He hecho lo que he podido.

Encima, para mayor desasosiego, ya nos habíamos enterado de que La Roda CF había perdido en Cartagonova. Por la mínima y atacando al rival hasta el último suspiro. Lo que se dice una cosa más o menos normal. Se puede perder como se perdió, dando la cara, en el campo de uno de los favoritos, el nuevo líder, ya te digo.

Cierto es que yo albergaba la ilusión de un buen resultado, tanto es lo que me fío de este equipo. Luego, me contaron, que a punto estuvo Arturo de acertar por enésima vez, pero que esta vez su remate se fue a hacer puñetas contra la madera y que después la volvió a tener el cartagenero y la volvió a fallar, ¿qué quieren que las meta todas?, ni que fuera el máximo goleador de la categoría…

En fin, que hemos conocido lunes mejores, al sol y no como este de frío y de nieve, que le dan ganas a uno de no salir de su casa. Total para lo que hay que contar…

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