¿Y qué dice Aroca de la reforma de la administración local?

  • El alcalde está entre la espada y la pared tras una propuesta que limita la autonomía de los ayuntamientos y, lejos de mejorar su financiación, les quita competencias
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15 Octubre 2013

Entre las numerosas reformas -o recortes- que ha aprobado el Gobierno de Rajoy gracias a su aplastante mayoría absoluta que le concedieron los españoles en noviembre de 2011 destaca ahora la de la administración local. Aunque pueda parecer farragoso, estamos ante un asunto de suma trascendencia para la vida diaria de los ciudadanos, especialmente para aquellos que –como los rodenses- vivimos en localidades de menos de 20.000 habitantes.

De momento, el máximo representante institucional de La Roda no se ha pronunciado sobre una reforma que limita claramente la autonomía de los ayuntamientos y, según denuncian cada vez más alcaldes, supone un atentado contra el municipalismo. Y es que, en lugar de mejorar la financiación de los consistorios, el Gobierno opta por limitar sus competencias y retirarles la capacidad de prestar servicios básicos, que ahora quedarán en manos de las Diputaciones –ajenas al refrendo popular- y las Comunidades Autónomas –obligadas a utilizar la tijera como instrumento de trabajo para cumplir con las condiciones impuestas por Bruselas-. Y eso en el mejor de los casos, porque la reforma también abre la puerta a la privatización de estos servicios públicos.

Históricamente, ante el que lo ha querido escuchar, Vicente Aroca ha reclamado –con toda la razón del mundo- una mejora en el sistema de financiación local para poder mantener políticas que solo pueden prestar de una manera eficaz los consistorios y para las que los alcaldes no han dispuesto de los fondos suficientes. Así lo hizo, por ejemplo, en la única entrevista que concedió a CRÓNICA, hace ya más de 5 años y lo ha reiterado en otras ocasiones, como en Radio Azul, hace 3 años. ¿Y cuál es ahora su postura? De momento, para conocerla habrá que esperar a alguna de sus múltiples apariciones en sus terminales mediáticas porque Aroca huye del único medio de comunicación crítico con su gestión e intenta evitar, a toda costa, exponerse a cualquier pregunta mínimamente comprometida, pese a que va en su sueldo y, sobre todo, en la esencia del sistema democrático.

Pero en el fondo, el alcalde de La Roda sabe que ésta no es la mejora que tanto ha anhelado y por la que, nos consta, ha peleado. Parece más bien una chapuza más de las muchas que han perpetrado PP y PSOE desde el Gobierno central para no solucionar realmente el problema de los ayuntamientos, que necesitan un reparto más justo de los fondos para seguir prestando servicios básicos y para que los ciudadanos vean a los políticos -sobre todo a los políticos locales- como gente que quiere y puede solucionar sus problemas y no como burócratas incapaces que no hacen más que enfangarlo todo. Vicente Aroca tiene ahora una oportunidad única de salir a la palestra, hacer una demostración de valentía política y decir que ésta no es la reforma que necesitan ayuntamientos como el de La Roda, porque objetivamente no lo es. Sin embargo, existen muchas dudas de si será capaz de hacerlo o si, nuevamente, repetirá las consignas que cada día recibe en su despacho anteponiendo, otra vez, los intereses de su partido a los de todos los rodenses. Veremos.

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