Opinión

Nos vemos en septiembre

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25 Junio 2013
Foto: Jorge Gobbi
Foto: Jorge Gobbi

Mientras que escribo mi último artículo de la temporada, en la tele están emitiendo un documental sobre las ballenas. Un curioso dato llama mi atención: cuando una ballena azul eyacula, libera 1.520 litros de semen, del que solamente el 10 % penetra en su compañera. Por lo tanto, haciendo un pequeñito cálculo, unos 1.368 litros de tan preciado elemento termina en el mar. Ahí queda el dato.

Bueno, a lo que iba, como este es mi último artículo, ya que el Crónica cierra por vacaciones, no me queda otra que hacer balance de mi experiencia. Con esta han sido cuarenta y tres las “gaoneras” que han visto la luz en el periódico. Cuarenta y tres semanas consecutivas sin haber fallado ninguna, rascándome la cabeza con el único objetivo de echar unas risas a costa de lo que acontece en el pueblo, en la comunidad o en el país, sin ninguna otra pretensión. Siempre he intentado ceñirme a acontecimientos locales, aunque no siempre ha sido posible, y con la sana intención de no ofender a nadie. Si alguno se ha sentido molesto, es que ha leído más allá de lo que yo pretendía contar.

Y ahora algunas aclaraciones. Todas las opiniones que vierto no tienen por qué estar en consonancia con mi modo de pensar. No pretendo desnudarme con estos artículos, solamente divertirme un rato, y que vosotros lo hagáis conmigo; si lo consigo, he conseguido mi objetivo. Por ejemplo, “La Goleta is not La Roda” está basado en su integridad en las ideas de un amigo, y que discutimos una mañana de verano mientras que echábamos una carrera por el campo. Puedo compartirlas en parte, no en su totalidad, pero pensé que comparar una comunidad autónoma con un barrio o una comunidad de vecinos podría resultar divertido.

Del mismo modo, no os creáis tolo lo que cuento en estos escritos, muchas veces parto de una anécdota que me ha ocurrido a mí o a algún allegado, y aprovechando esa base elaboro el texto. Algunas veces hay más imaginación que realidad. Por ejemplo, en mi artículo “Jugando a las manifestaciones”, al final del relato le digo a mi hijo: “¡Pues entonces dales, dales bien fuerte!”. Algunos han podido pensar que estaba incitando a mi hijo a golpear a los políticos. Pues aunque el resto de la anécdota sea cierta, en ningún momento le dije esas palabras, terminé así el artículo ya que me pareció la forma más graciosa de rematarlo. Como tampoco he querido nunca amenazar a mis albañiles, como relataba en mi último artículo, ¿o sí?

Ahora estaréis pensando que tampoco tiene por qué ser cierto el dato sobre las ballenas con el que inicio mi artículo de hoy, vosotros veréis. Yo, por si las moscas, y a la vista de la cantidad de semen de cetáceo que pudiera circula por nuestros mares, tendría mucho más cuidado al bañarme este verano en la playa, no sea que venga una buena ola, os peguéis un gran trago de agua y de paso os llevéis de regalito unos cuantos centímetros cúbicos de simiente de ballena.

Y si quieren los del Crónica, nos vemos en septiembre. Yo estoy dispuesto, por lo menos mientras que me quede imaginación. Feliz verano.

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