Opinión

Haciendo amigos

07 junio 2013

  • No me extraña que luego le nieguen el saludo los universitarios

wert

Siento ponerme pesado hablando una y otra vez del ministro Wert y de las catastróficas consecuencias que sus reformas van a tener para la educación en España. Pero creo que, mientras él insiste, con su cínica sonrisa, en que no es para tanto, en que todo es por nuestro bien, no podemos dejar de recordar la enorme gravedad, sobre todo, de los recortes presupuestarios. Ésos igual no son culpa del ministro de Educación, sino del de Hacienda, pero el efecto es igualmente nefasto. Por ejemplo, la drástica reducción en el número y cuantía de las becas provocará que éste sea el último año de carrera de miles de estudiantes universitarios. Y no porque finalicen sus estudios de grado, sino porque literalmente no tendrán medios económicos para continuar estudiando el curso próximo.

No me extraña, pues, que luego le nieguen el saludo los universitarios mientras recogen sus premios de fin de carrera. Este ministro tiene una habilidad fuera de lo común para granjearse enemigos día sí y día también, a veces sin abrir la boca siquiera. No olvidemos que, en su propio partido, no todos le miraban con muy buenos ojos cuando era colaborador habitual de la Cadena SER y escribía en el diario El País. Quién te ha visto y quién te ve, José Ignacio.

Por cierto, mientras absolutamente todos los medios de comunicación de relevancia en este país se hacían eco del desplante al ministro por parte de algunos de los premiados en el mencionado acto, los informativos de TVE del pasado martes se “olvidaron”, muy oportunamente, del asunto. Ésos sí que son amigos.

plenilunioLibroAntonio Muñoz Molina, Plenilunio (1997). Sirva mi recomendación literaria de esta semana para mostrar mi satisfacción por la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Letras al escritor ubetense. Ya hablé aquí de La noche de los tiempos, que, para mí, es su mejor libro hasta la fecha, así que hoy toca recomendar esta novela que para muchos fue su gran obra de madurez, en la cual Muñoz Molina toca, más o menos directamente, sus temas más recurrentes: la violencia (incluyendo el terrorismo de ETA, algo no muy habitual entre nuestros escritores), el amor, el periodismo sensacionalista, la insolidaridad o el mal, además de demostrar su maestría en la creación de personajes. Sé que hay muchas personas que no gustan de este tipo de narraciones, donde prima la reflexión sobre la acción (y aquí la hay, se trata de una novela policíaca, aunque no es lo más importante), pero yo no soy de los que están deseando pasar la página para ver qué ocurre a continuación. Imanol Uribe hizo en 2000 una interesante adaptación al cine, en la que aparece el propio Muñoz Molina.

delorentos-little-sparksDiscoDelorentos, Little Sparks (2012). Vamos calentando motores. El Festival de los Sentidos se ha hecho internacional, que es un poco como decir que se ha hecho mayor, y este año la banda más sobresaliente del cartel viene de Dublín. Delorentos son muy populares en su país gracias a sus imaginativas campañas de mercadotecnia, sobre todo la que hicieron para promocionar este tercer álbum, que incluía viajar por toda la geografía irlandesa tocando en acústico en la calle y abriendo tiendas en locales vacíos por un solo día para vender su disco. También son bastante conocidos en España, donde son asiduos de un gran número de festivales veraniegos desde hace varios años, y ellos se muestran encantados cada vez que nos visitan, como se puede comprobar en el videoclip del tema que da título al disco, en el que se les ve en emisoras de radio y conciertos (y encerrados en un ascensor) en Madrid y Barcelona. Podremos verlos en La Roda el viernes, 14 de junio, cerrando la primera jornada del festival. Dicen que es imposible aburrirse con un irlandés (yo puedo dar fe de ello), así que con cuatro la diversión está asegurada.

El_ultimo_emperadorPelículaBernardo Bertolucci, El último emperador (The Last Emperor, 1987). Siempre se ha dicho que un libro que sea adaptado al cine será, por regla general, mejor que la película, y que es prácticamente imposible hacer una buena película a partir de un mal libro. Pu Yi, el último emperador de China, coronado en 1908 antes de cumplir los tres años de edad, tuvo una vida muy ajetreada, llena de peripecias, pero no acierta a contarlo con interés en su autobiografía. O quizá podríamos echar la culpa al traductor. El caso es que Bertolucci vio en ese libro, independientemente de su calidad formal, material más que interesante para un largometraje, y lo convirtió en un ejercicio de cine total, que es lo que se suele decir de una película cuando ésta es muy buena pero los actores no brillan demasiado. Los nueve oscars que ganó lo dejan bien claro: mejor película, director, guión adaptado, dirección artística, montaje, vestuario, sonido, y, sobre todo, una fotografía espectacular del maestro Vittorio Storaro y una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine, a cargo de Ryuichi Sakamoto.

Comparte con tus amigos










Enviar