Mentiras y torpezas

08 Enero 2013

  • Sobre el conflicto con la Policía Local, los dos grandes partidos de La Roda se han enzarzado en un cruce de declaraciones lleno de inexactitudes y manipulaciones. Justo cuando se necesita altura de miras para solucionar un problema cada día más grave

Ha pasado más de un año desde que este periódico destapó el grave conflicto interno existente en el Ayuntamiento entre el equipo de Gobierno y la Policía Local de La Roda. Más de un año informando sobre el malestar existente entre los agentes, sobre turnos sin cubrir –que se han multiplicado con el paso de los meses y han provocado graves problemas de seguridad ciudadana-, sobre la deuda que mantiene el consistorio con la plantilla en horas extras y complementos, sobre un nuevo recorte de derechos laborales que, finalmente, se ha confirmado… En todo este tiempo, ni el alcalde ni su portavoz han podido desmentir estas noticias, salvando el ridículo inicial que hizo el propio Constantino Berruga al intentar negar un conflicto que finalmente le ha estallado en la cara.

Mientras tanto, en estos más de 12 meses, la oposición ha permanecido callada. Silencio responsable para no interferir en las negociaciones, dice el PSOE; silencio torpe o indefinición preocupante, para muchos de sus votantes. Lo cierto es que, sin los habituales cruces de declaraciones entre socialistas y populares, y gracias a la prensa que nada gusta a muchos de esos políticos, los ciudadanos de La Roda se han enterado de lo que estaba sucediendo. Y cada uno se habrá formado libremente su opinión.

Ahora, con el acuerdo marco y el convenio colectivo aprobados en el Pleno, y con muy poco margen de solucionar un conflicto que va a más, salen los portavoces de uno y otro partido para valorar la situación… O más bien, para enfangarlo todo.

Primero fue Constantino Berruga el que, en una estrategia por posicionar a la opinión pública en contra de la Policía Local, aireó un supuesto robo de una cámara de fotos –que finalmente no fue tal, pese a que ahora el equipo de Gobierno pase de puntillas- y el forzado de la taquilla de un agente que no había secundado las protestas del resto de sus compañeros –CRÓNICA trabaja para ofrecer en los próximos días detalles de este último hecho, que parece que tampoco fue como nos contaron-. Pero Berruga salió con la metralleta y disparó sin pensárselo a los agentes reivindicativos, cerrando la puerta a cualquier acuerdo de última hora, en perjuicio de los intereses generales de La Roda.

Días después, el PSOE apareció, por fin, con sus dos caras más conocidas. Alberto Iglesias y Antonio Delgado comparecieron para acusar –y con razón- al alcalde y a su portavoz de no ser capaces de llegar a acuerdos y poner en riesgo la seguridad de los rodenses. Pero después patinaron. Hicieron creer que La Roda había estado sin servicio de Policía durante las tardes del 2, 3 y 4 de enero, algo que no es verdad: sí hubo un agente trabajando. Si el PSOE lo hizo por desconocimiento es grave; pero si intentaron magnificar un problema ya de por sí sumamente grande, lo es aún más. El PSOE ha tenido múltiples ocasiones para denunciar que La Roda no había tenido Policía Local –CRÓNICA ha informado de todas, la última durante la cabalgata de Reyes- pero no lo ha hecho. Y ahora sale a la palestra y mete la pata. Para eso, mejor calladitos.

Y claro, a Constantino Berruga la oposición se la puso en bandeja. Y volvió a comparecer para acusar a los socialistas de mentirosos. Lo decía él, que para apoyar su argumentación también faltó a la verdad. Sólo un ejemplo: habló de que el rechazo a las nuevas condiciones laborales no había sido tal. Pues en el acta de la votación definitiva (26 de diciembre de 2012) puede observarse que en el acuerdo marco de funcionarios el resultado fue: 3 votos a favor (Aroca, Berruga y Aurelio Alarcón), 2 abstenciones y 5 votos en contra; es decir, amplio rechazo. En el convenio colectivo para personal laboral el equipo de Gobierno sólo sumó el apoyo de los representantes de U.S.O. Del resto de miembros de la mesa, tres se opusieron y uno se abstuvo.

En definitiva, es evidente que los ciudadanos de La Roda merecen más seriedad y rigor por parte de sus gobernantes y también de la oposición (por cierto, de IU nada se sabe). ¿Quién puede lamentar luego la desafección ciudadana a la clase política?

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