Opinión
Inquisidores
“Inquisidores del siglo XXI” es una expresión espirada por Rajoy en Alicante, exuberante al decir reverente “estamos contigo, Paco”. Paco es el excelentísimo Presidente de la Comunidad Valenciana, don Francisco Camps, que está imputado y encantado de estarlo. Imputado por cohecho. Rajoy, leído registrador de la propiedad, sabe historia, incluso hasta latín. Ha estudiado los juicios sumarísimos que llevó a cabo la Inquisición en España contra aquellos que no eran del percal de Tomás de Torquemada: Fraile Dominico; confesor de la reina Isabel la Católica; artífice del Edicto de Granada, por el que se proscribe a los judíos y se les expulsa de España, fijando fecha límite el día 2 de agosto de 1492; primer gran Inquisidor. El discurso de Rajoy aparenta nostalgia del porvenir, mira adelante, profetiza para sí la Moncloa. Camps, eufórico, conmina a Zapatero a convocar ya elecciones anticipadas. Las huestes entonan el himno de campaña “0a, oa, oa, Mariano a la Moncloa. Un acto de campaña electoral, que sirve para espirar tanto trago, que el PP está aspirando desde marzo de 2004. Rajoy está necesitado de expeler, porque “ser especialista, no en dar lecciones, sino en perder elecciones,” no es trago fácilmente digerible. Entiendo al PP. Bastante tienen; que se desahoguen. Lo que no está bien es que nos deje Rajoy sin saber, si los “inquisidores del siglo XXI” son los jueces, los periodistas, los del Gobierno o los americanos, que han osado desalojar de la Presidencia de los Estados Unidos al amigo de Aznar. O tal vez Rajoy se refiera, pensando en él, a todos quienes lo están asando crudo: El propio Camps, por Valencia; Federico Trillo, por Alicante; Carlos Fabra, por Castellón. Rajoy huye de Esperanza, por Madrid: plató de una serie de espías y ladrones, y cae en medio del incendio de la Comunidad Valenciana. Frito lo tienen. Como en una hoguera de la Inquisición. ¿Quiénes son los inquisidores?
Manuel Pérez Castell
Diputado de España por Albacete


