La opinión del lector
“Muertos sin nombre y sin cruz / España fue desterrada / Arrastraron sus raíces por el revés del propio mapa”
16/04/2009 | Por Crónica La Roda | Sección: La opinión del lector | | |Un lector continúa recuperando la figura de luchador por la libertad (y II)
Antonio Gómez Irimia, natural de Madrid, se había establecido en La Roda como mecánico de automóviles. Fundador en 1.931 junto con Deusdedio del Campo Martínez (antiguo azañista) de la U.G.T. y del P.S.O.E de La Roda. Durante los sucesos de octubre de 1.934 pudo escapar a Madrid y permanecer oculto, librándose de ser detenido e ingresar en la cárcel. En 1.936 interviene activamente en las elecciones de febrero a favor del Frente Popular. El 19 de julio es detenido junto con muchos trabajadores, cuando estaban reunidos en la Casa del Pueblo, con motivo de la huelga general convocada por U.G.T. Encarcelado, junto con muchos obreros, durante la semana que permaneció el pueblo en manos de los sublevados. Liberado el 25, al recuperar el control de la provincia las fuerzas republicanas. Junto a otros dirigentes republicanos y sindicalistas, se hizo cargo del caos que provocó la insurrección al ser puestos en libertad los jornaleros detenidos. Presidente del Comité de enlace del Frente Popular durante los primeros meses de la guerra. Presidente del Consejo Municipal (alcalde), desde el 24 de marzo de 1.937 al 28 de octubre de 1.938, siguió de consejero hasta el 27 de marzo de 1.939
Durante su mandato, tanto de presidente del Comité como del Consejo Municipal, tuvo que hacer frente, además de los sublevados, a una CNT, plagada de fascistas que se habían refugiado en la sindical anarquista y a un P.C.E. que siempre pedía más, amparándose en su preponderancia, adquirida a partir de la sublevación. (En La Roda el Partido Comunista se fundó en agosto de 1.936).
Después de conocer a grandes rasgos sus datos biográficos y “policiales” nos quedaba saber: ¿que ocurrió desde el 28 de marzo que desapareció de La Roda? Pudo haber sido internado en algún campo de concentración, ¿los Almendros, Albatana? Miles de republicanos fueron capturados en el puerto de Alicante y muchos no regresaron a sus lugares de origen, bien porque fueran en su busca los vencedores de sus localidades, quedándose en cualquier cuneta, o porque murieron en los campos siendo enterrados en alguna fosa común.
Quedaba intentar, por los medios que hoy disponemos, su localización (Internet) y nos pusimos manos a la obra.
La Federación Estatal de Foros por la Memoria tiene una página, DESPAGE (Desparecidos de la guerra civil y el exilio republicano) y en ella inserté una “búsqueda”. El resultado no se hizo esperar; Emilio Sales Almazán (coordinador de Foros por la Memoria en Castilla la Mancha) me recomendó dos libros:”Los náufragos del Stanbrook” de Rafael Torres y “Pasajero 2.058″ de Francisco Escudero Galante.
Con “Pasajero 2.058″ se acompaña una lista de embarque – (Refugiés Espagnoles. Police (1.939-1.945) – en ella pude comprobar que lo que tanto tiempo había estado en la imaginación, ahora podía constatar, que entre los pasajeros que embarcaron el 28 de marzo de 1.939 en el carguero inglés “Stanbrook” al mando del capitán Dickson, que valientemente zarpó a las 11 de la noche del puerto de Alicante, burlando el bloqueo de la flota nacionalista, navegando escorado por el exceso de peso y llevando entre sus pasajeros a nuestro personaje. (Cuanto me hubiera gustado poder darle esta noticia a Julián Zorrilla) ¡Antonio, “el mecánico”, se salvó!
El 30 de marzo el barco arribó al puerto de Orán (Argelia) culminando su odisea, aún tuvieron que esperar hacinados los 2.638 expatriados, entre ellos muchas mujeres y niños, 30 días más sin apenas agua ni comida, hasta ser desembarcados para internarlos en diversos campos de refugiados.
Junto a Antonio Gómez Irimia (49 años) con nº 90 de embarque, figuran además los rodenses:Regino Alarcón Salvador (53 años) nº 11, Gabriel Sevilla Argudo “Facioso” (48 años) nº 199 y Guillermo Talavera Sáez nº 201 junto con otros muchos republicanos albacetenses.
Hasta aquí mis averiguaciones, se ignora donde pudo ir desde Orán, si quedó allí, si pudo volver a España o si pasó a Francia. Lo cierto es que escapó a una muerte segura, gracias al “Stanbrook” y a su capitán, el galés Archibald Dickson. El “Stanbrook” se hundió el 3 de diciembre de 1939 al chocar con una mina, o alcanzado por un torpedo alemán a la entrada del puerto de Amberes. Los exiliados españoles en los campos de concentración de Argelia le rindieron un minuto de silencio. “Aquel navío se lo merecía”, comentaron.
Estos días, en el puerto de Alicante, se le ha rendido un homenaje al capitán Dickson con asistencia de sus hijos. Desde aquí nos sumamos a él, y rendimos el nuestro también a los que lograron evadir la muerte, pero no el exilio.
Luis Fraile











