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Miércoles, 08 de febrero de 2012

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La opinión del lector

“Setenta años pasaron y hoy taciturno camino por las calles rotas de la memoria colectiva” (Ernesto Kahan)

12/04/2009 | Por | Sección: La opinión del lector | | | Imprimir

Un lector recuerda la figura de un rodense que luchó por la democracia y la libertad

Cuando se cumplen 70 años de la finalización de la guerra civil y 30 de la transición, quiero recordar a un hombre que luchó por la República y por los derechos de los trabajadores.

Desde hace muchos años habí­a escuchado infinidad de relatos, sobre quien era y su desaparición a finales de marzo de 1.939. Su nombre: Antonio Gómez Irimia.

Circularon infinidad de rumores, ¿habrí­a muerto en algún campo de concentración?, ¿podrí­a estar escondido en Madrid?, incluso se llegó a decir, que estaba refugiado en algún convento o monasterio. La única verdad que se sabí­a, es que lo dieron por desaparecido, según informe de la Falange local al Juzgado Militar o la policí­a.

En conversaciones que sostuve con Julián Zorrilla, (D.E.P) – estuvo de chófer con Antonio Gómez durante buena parte de la guerra – siempre me habló de él: “Era muy buena persona, pero las cosas que pasaron en la guerra…ya sabes…nos implicaron a todos, a unos más, a otros menos…lo mejor es olvidar ¿Pero que habrá sido de Antonio? Y seguidamente contarme anécdotas que le habí­an sucedido, cuando lo transportaba por Marta (así­ se llamaba entonces, le habí­an quitado el Santa) para inspeccionar las fincas que habí­a colectivizado el Frente Popular, eso si, con cautela y en voz baja, por si las moscas.

Copia literal del informe de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.

Asunto de Antonio Gómez Irimia (a) “El mecánico” en La Roda y en Madrid (a) “El chico de la portera de Hortaleza”.

Hay en la calle Campomanes, nº 9 último piso izquierda, una cuñada del Gómez, hermana de su esposa Marí­a, ya fallecida, llamada Aurora Soria Celayeta, casada con el señor Quiñones, guardia municipal, persona que así­ como sus hijos son de buenos antecedentes y de derechas. Unos y otros pueden facilitar mucha información.

En la calle de La Caridad (Pací­fico) vive una tal Cármen López que ha pasado casi toda la guerra en La Roda, y en casa de Consuelo Belmonte, calle Grande 2ª, 12, en donde siempre estuvo hospedado el Gómez. Esta Cármen López dice ser de derechas, y es posible que lo sea, así­ como su familia, pero durante su estancia en La Roda fue muy amiga del Gómez, al que arreglaba la ropa y preparaba la comida en la casa de hospedaje. En la calle Alcalá,57, viví­a hasta finalizar el Movimiento, después se ignora si continua allí­, un individuo llamado: Eusebio Oliva, que tiene unas hijas llamadas: Acracia, Violeta, Azucena y Armoní­a, y un hijo que ha sido de transmisiones con los rojos, cuyo nombre se ignora. Este Eusebio bioOliva ha estado varias veces en La Roda durante el Movimiento y se jactaba de haber tomado parte en el asalto al Cuartel de la Montaña y de haber sido toda su vida “anarquista de acción”. Vivió hace varios años con su familia en Argentina y Brasil, después en Barcelona, y dos o tres años antes del Movimiento llegó a Madrid. Su hija Acracia Oliva Pérez, evacuada en La Roda, ha sido querida del Gómez y precisamente el dí­a 28 de marzo de 1939, recibió los documentos y autorización de su padre para casarse con el Gómez, pero en el momento este ya habí­a huido del pueblo y ella fue en su busca en unión de la hija de “Regino” y de la “Faciosa”, hijas ambas de asesinos de La Roda, suponiendo fueran a Alicante o Valencia. La tal Acracia Oliva Pérez, hizo después de la huida del Gómez y con motivo de visitar ya en Madrid a Cármen López y Aurora Soria Celayeta, manifestaciones a una de estas, o quizás a las dos, diciendo que su padre Eusebio Oliva, que habí­a sido siempre “un anarquista de acción”, ocupaba ahora un alto cargo, o un buen cargo, que emplearí­a toda su influencia en salvar al Gómez, y que entre todos debí­an salvarle y les pedí­a su ayuda. Esta Acracia poseí­a unos pendientes antiguos y de valor, robados por el Gómez a la viuda de Alberto López, que fue asesinado en Quintanar de la Órden en la expedición de los presos de La Roda.

La Acracia actuaba de secretaria de Gómez, cobrando un buen sueldo en la cooperativa agrí­cola de La Roda. Empleaba en sus escritos signos masónicos. Su padre estuvo en La Roda varias veces y concretamente a fines de noviembre o primeros de diciembre de 1.938.

Aurora Soria puede dar detalles de un amigo del Gómez que amparó a este cuando los sucesos de octubre de 1.934. A este amigo lo conoce un tal Pepe, encargado del garaje Victoria, sito en la calle Alberto Aguilera, frente a Ronda de Conde Duque. El mencionado amigo del Gómez se cree que viví­a en la calle Tutor, teniendo un hermano soldado rojo en Cuenca que vino a La Roda a visitar al Gómez y le dejó una maleta.

El Gómez tiene dos hermanas en Valladolid, una llamada Ascensión, soltera, y otra Matilde, casada con Don Ángel Soria Celayeta, capitán de infanterí­a en servicio de control de carreteras, y hermano de Aurora.

Hasta aquí­ el informe de la delegación de Información e Investigación de F.E.T y de las J.O.N.S. de La Roda.

Continuará….

Luis Fraile

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