Opinión
La Justicia en el Congreso
17/03/2009 | Por Crónica La Roda | Sección: Opinión | | |Ha comparecido en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados don Carlos Dívar, Presidente del Consejo General del Poder Judicial. -”Con su comparecencia en el Congreso de los Diputados para hablar de la Justicia como servicio público, devuelve, señor Dívar, la normalidad democrática al Consejo, que usted ahora preside. Antes hubo quien negó a esta Cámara el derecho a saber de la Institución”, comenzó diciendo en su intervención su señoría Julio Villarrubia, portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. Intervino también el señor Llamazares, quien exigió el comportamiento de los jueces como servidores públicos y enfatizó la Justicia como poder del Estado democrático. Olabarría, por el PNV, que fue en su día miembro del Consejo General del Poder Judicial, hizo advertencia que los jueces no podían predeterminar la composición de un Parlamento, como a su parecer había sucedido con el Parlamento Vasco. Olabarría estuvo incisivo y crítico, sobre todo cuando se refirió a la objetividad en la adopción de medidas disciplinarias sobre unos y otros jueces. Olabarría coincidía con Villarrubia y Llamazares en negar el derecho subjetivo a la huelga a sus señorías los jueces. Janí¨ Guach, de CiU, preguntó por la eficacia de la judicatura y exigió aplicar la voluntad y la imaginación en el examen de los expedientes. 2.785.235 expedientes acumulados creí entender que había sin resolver a finales de 2008. -”Si bien el número de sentencias dictadas, denunció Janí¨, ha crecido en este último año, según la memoria que nos presenta, señor Dívar, un 3’7%, el incremento de los asuntos pendientes ha sido del 14%. A esto hay que darle respuesta y no parece bastar achacarlo a la falta de recursos informáticos”. Villarrubia señaló el incremento en medios para la judicatura desde 2004: un 60%, respecto a las dotaciones que se encontraron los socialistas cuando llegaron al Gobierno.
La Comisión discurría de modo ajustado entre petición de aclaraciones y bienvenida al Presidente del Consejo, tanto más que se consideraba que, en los seis meses que lleva en la Presidencia el señor Dívar, con excepción de “la declaración intempestiva del Vicepresidente, que no debe repetirse”, dijo Villarrubia, el Consejo estaba más activo y asumía responsabilidades más complicadas en circunstancias no apaciguadas por mor de la actitud beligerante, torticera a veces, del PP.
La ecuanimidad en el control la rompió su señoría don Federico, como le llamó repetidas veces el portavoz socialista – “No puede usted, enfatizaba don Federico, señor Dívar, mirar de perfil a los temas. Cuatro demandas ha puesto el PP contra Garzón y el Consejo las ha desestimado. Los asuntos de disciplina no se pueden resolver, sino mirándoles de frente“.
“Los jueces no son legisladores, sí intérpretes de la ley, mas la interpretación no puede ser tan extensa que cambie la norma”, dijo el Presidente y es que don Federico más que parte en el caso Gürkel, quiere ser el único Juez.
Manuel Pérez Castell
Diputado de España por Albacete











