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Miércoles, 08 de febrero de 2012

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El loco de la columna

Pierde la democracia

11/03/2008 | Por | Sección: El loco de la columna | | | Imprimir

Los resultados no arrojan ninguna duda. El PSOE ha ganado las elecciones y Zapatero ha revalidado su mayorí­a, con más respaldo que hace cuatro años. Por mucho que se empeñen en el PP, ellos han perdido. Aunque sí­, es cierto, como en Génova insisten, han conseguido más votos y más diputados que en 2004. Los dos partidos mayoritarios obtienen un 84% de los sufragios y se reparten más del 92% de los escaños en juego.

Izquierda Unida es la gran damnificada de estos comicios. Sus resultados son notoriamente peores que los de las pasadas elecciones, son malos, muy malos. Su lí­der, en un ejercicio de responsabilidad, ha sabido aceptarlo y ha abandonado el barco cuando tocaba, humillado, pero con la agria convicción de que era lo que tení­a que hacer. Lo cierto es que tienen casi un millón de votos en toda España, es decir, una décima parte de los que tiene el PP, aunque el reparto les da 77 veces menos escaños. Sobra decir que la crueldad de la aritmética se ha cebado esta vez más que nunca con Izquierda Unida. Pero la ley electoral es la que es y no conviene ahora rasgarse las vestiduras por eso, la conocí­amos de antemano. La lástima es que nadie está dispuesto a reformar esta ley. No lo van a hacer los nacionalistas, porque gracias a ella están sobrerepresentados en el Congreso. Y por supuesto, no lo van a hacer ni PSOE ni PP, porque son los grandes beneficiados.

Después de treinta años de democracia caminamos sin remedio hacia un sistema bipartidista a la americana. Las decisiones ya son sólo cosa de dos. La única fuerza nacional capaz de condicionar ciertas cosas con un Gobierno socialista agoniza encerrado en una jaula con cinco partidos de muy diversas ideologí­as. Los pactos, las negociaciones, las reivindicaciones, eso de lo que escapan los partidos mayoritarios, y que sin embargo es la esencia de la democracia, quedan ahora -con todos los respetos- en manos de unos pocos catalanes o de unos pocos vascos.

Sólo con el apoyo de CiU o del PNV -serí­a el más lógico- el PSOE podrí­a gobernar cómodamente. Dos partidos de derechas y que además, son las únicas excepciones nacionalistas que mantienen grupo propio. Sus reivindicaciones, por tanto, serán exclusivas para su territorio y no para el conjunto de España. Zapatero gobernará, pero estará solo en la izquierda.

El PP, por su parte, no va a arrojar la toalla. Ha comprobado que su estrategia de desgaste y confrontación no es tan mala electoralmente para ellos como pensábamos. Ahora es el tiempo de la sucesión, no se sabe si en los próximos dí­as, semanas o meses. Lo que está bastante claro es que Mariano Rajoy no será el próximo candidato y que su sustituta no se va a emplear con menos dureza. Su estrategia será la misma, sus votantes ya los tiene. Lo único que deben hacer es, en lugar de airear que espera que la izquierda no vaya a votar, conseguirlo.

La conclusión es, estamos como estábamos, pero peor. El PSOE más cerca de la mayorí­a absoluta, sin una izquierda que ponga freno a sus polí­ticas más conservadoras. Con dos partidos de derechas, como opciones más probables para ser sus socios. Con un Partido Popular, que no se va a bajar de la burra y que hará una oposición igual de dura o peor. Y lo que a mi juicio es más preocupante, con un Parlamento en el que sólo habrá cuatro grupos polí­ticos propios. El PSOE ha ganado las elecciones, un partido de izquierdas ha ganado las elecciones, pero quien más se resiente es la izquierda y la propia democracia.

Ismael Monzón