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Miércoles, 08 de febrero de 2012

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Actualidad

Antonio Delgado se ha equivocado

19/06/2007 | Por | Sección: Actualidad | | | Imprimir

El pleno de investidura celebrado el pasado sábado en el Ayuntamiento de La Roda, además de servir para nombrar a Vicente Aroca como nuevo alcalde del municipio, puso de manifiesto que el lí­der de los socialistas rodenses anda algo desubicado tras su “inesperada” derrota del pasado 27 M. Antonio Delgado quiso aprovechar el acto para transmitir que el PSOE hará una oposición firme, dura y exigente. Está bien que los socialistas recuerden que han recibido el apoyo de casi la mitad de los votantes. No está de más que insistan en la idea de que la victoria del PP fue tan ridí­cula que casi se podrí­a hablar de empate técnico en las elecciones. Tienen la obligación de transmitir al nuevo alcalde que no puede gobernar de espaldas a esos 4.400 ciudadanos que han votado al PSOE -como ha venido ocurriendo hasta ahora- o a esos 10.000 que no han votado a Vicente Aroca. Pero hay un lí­mite que no se puede sobrepasar en un acto institucional como es la toma de posesión de un nuevo regidor municipal.

Durante el pleno, Antonio Delgado criticó a Vicente Aroca sin que todaví­a hubiera comenzado a ejercer sus funciones de alcalde. Se mostró excesivamente duro e, incluso, llegó a insinuar que Aroca no está legitimado para pedir subvenciones por hacerse cómplice de unas desafortunadas declaraciones de la presidenta de su partido en Castilla La Mancha. Quizá lleve razón, pero no era el momento ni era el lugar. Al lí­der de la oposición le faltó elegancia y no estuvo a la altura de un acto institucional tan importante para la democracia como éste.

Antonio Delgado ha desaprovechado numerosas oportunidades durante los últimos cuatro años para hacer un control duro y exigente. Ha pecado de exceso de moderación en determinados temas que requerí­an muchí­sima más contundencia polí­tica. Y lo ha hecho porque en sus planes entraba recibir el voto del centro-derecha descontento con el Partido Popular. Ahora que esa estrategia ha fracasado, el PSOE parece que está dispuesto a no dejar pasar ni un error del nuevo equipo de gobierno y a explotar al máximo sus desaciertos. Es una opción polí­tica tan respetable como la de moderación y, quizá, mucho más rentable de cara a la próxima convocatoria de elecciones. Pero, insistimos, el pleno de toma de posesión del nuevo alcalde no era el momento para empezar a desarrollarla.

Durante esta semana, conoceremos el reparto definitivo de concejalí­as del nuevo ejecutivo de Vicente Aroca. A priori, los nuevos ediles populares no lo van a tener nada fácil ante una oposición experimentada y con tablas. Una oposición que va a intentar por todos los medios que sus votantes no se desanimen, pero a la que se le debe exigir un mí­nimo de respeto y saber estar en determinados actos institucionales.